Comunicados, Cultura, Opinión

Sobreviviendo con Fondos Concursables. Los fondos del hambre.

Hace una semana atrás, el 17 de mayo del 2020, el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, lanzó la primera medida para paliar los efectos económicos que atraviesa el sector cultural de nuestro país. Esta medida llega dos meses después del anuncio del Ministerio de buscar soluciones para apoyar a los artistas afectados por la pandemia. La metodología que tomó el Ministerio para investigar cuáles medidas aplicar, fue mediante la difusión de una encuesta online que se realizó desde el 23 de marzo al 13 de abril, en la cual participaron 13.147 personas naturales pertenecientes al medio cultural. El problema de esta encuesta es que contiene varios sesgos a la hora de su ejecución, entre los cuales, el hecho de que la rellenaron personas con acceso a internet y que tienen redes que le permitieron conocer su existencia, generando un sesgo a personas con mejor capital social. Por otro lado, no se especifica la edad de los encuestados, por lo tanto, se desconoce si alcanzó un universo equitativo de edad o se podría deducir que a más jóvenes, por el formato online de la encuesta.

Sumado a lo anterior, el 17 de abril se realizó la primera mesa de trabajo sectorial de cultura, que reunía a gremios del sector, a la Subsecretaría de las Culturas y las Artes y el Patrimonio y al Ministerio de Hacienda. Una de las medidas inmediatas que se propusieron al Ministerio de Hacienda, y que se lanzó como campaña el 7 de abril impulsada por SINTECI (Sindicato Nacional Interempresa de Profesionales y Técnicos del Cine y Audiovisual) con el hashtag #DevoluciónCompleta, era el poder acceder al 100% de la Operación Renta 2020, ingreso que ayudaría a sopesar los meses venideros. Sin embargo, fue rechazada por el Ministro Briones, aludiendo a su inviabilidad y a que sería un gran error, agregando expectativas a las acciones que tomaría el Ministerio de las Culturas.

Finalmente, el pasado 17 de mayo, luego de meses de espera y de incertidumbre, se lanzan con la modalidad de Ventanilla Abierta, las primeras medidas para apoyar al sector cultural, que se traducen en tres fondos concursables, enfocados en las artes escénicas, artes visuales, nuevos medios, fotografía, arquitectura, diseño, artesanía, gestión cultural y música. ¿Qué quiere decir Ventanilla Abierta específicamente? Es una forma de repartir los fondos de cultura que se basa en la solicitud de recursos para artistas que hayan quedado en festivales dentro o fuera del país o para itinerancias nacionales o internacionales, es decir, que necesitan financiamiento en pasajes, alimentación y/o alojamiento, con la finalidad de dar la oportunidad de difundir el arte.

¿Cómo funciona esta modalidad? Se establece un monto total de dinero que se distribuye en las regiones del país. Luego los artistas pueden solicitar un monto tope, el cual se revisa por una comisión que tiene 14 días para dar una respuesta a dicha solicitud, y así sucesivamente se hacen revisiones periódicas.

Es aquí donde surge el primer cuestionamiento. ¿Se le va a negar la solicitud a alguien? ¿Cómo decidirán quién lo necesita y quién no? Ya que estos fondos se aplicaron con el propósito de ayudar a cubrir una necesidad monetaria y a su vez creativa de los artistas. Según las bases de dichos concursos públicos, los criterios generales son sólo currículum, presentación y correcto llenado del FUP (Formulario Único de Postulación).

Otra característica del formato Ventanilla Abierta, es que funciona con límite de tiempo en función del monto que existe, es decir, que a medida que se van seleccionando “ganadores”, el dinero va disminuyendo hasta quedar en cero, dejando como plazo máximo para que eso suceda, el 16 de octubre del 2020.

Sin embargo, esto funciona para el contexto original en el que se aplica, pero llevándolo a la crisis actual y en el estado en que se encuentra el sector artístico, el realizar un concurso público para poder acceder a un sueldo y poder alimentarse es macabro, comparable con Los juegos del hambre, donde vas viendo quiénes se lo adjudican y quiénes no, a medida que se va acabando el dinero del fondo y el de tu bolsillo. Sólo queda esperar que las próximas medidas a instaurar sean más cercanas a la realidad de la situación de les artistes, evitando la competencia interna y revisando las experiencias de otros países, tales como Costa Rica o España, que han creado paquetes de medidas como créditos, subvenciones e incentivos para la producción cultural en conjunto con el sector cultural.

Se necesitan acciones concretas, con diálogos interministeriales y voluntad política para enfrentar la crisis sanitaria y la disminución de las fuentes laborales. #CulturaenAgonía #NoSomosFondosDeEmergencia

A continuación, dejamos algunas iniciativas levantadas por los propios trabajadores de las artes, para ir en ayuda directa de los afectados por la pandemia:

Cadena Solidaria Audiovisual

Rifa de Artistas y Diseñadores Región del Bio-Bio

Trabajadoras de la Música. Mujeres y Disidencias

Agrupación de Trabajadores, Técnicos y Realizadores Escénicos

Plataforma de Artistas Visuales

 

Luis Vargas – Presidente

Esta columna es parte del esfuerzo de CERES a contribuir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 de Naciones Unidas. Si te interesa saber más sobre los ODS, conocer lo que estamos haciendo para fortalecer la acción climática y la construcción de instituciones sólidas o colaborar con nuestro trabajo, puedes contactar con nosotros aquí.

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