Derechos Humanos, Feminismo, Género, Mujeres, Políticas Trans, Transexualidad, Violencia de género

El rechazo de un feminismo transexcluyente

«Tal vez, es tiempo de que el “Norte” siga al “Sur” o, más bien, comprenda la importancia de una coalición contra-colonial para la política feminista, queer y trans»

Judith Butler, Plaza Pública

«La corrupción, desigualdad, misoginia y cisexismo estructural nos tienen amordazadas desde lo + íntimo a lo más trascendental, el transfeminismo es aquella esperanza rebelde y desconstituyente que no ha olvidado que la justicia (Díkê) tiene el rostro-fuerza de una mujer» 

Anónima, Marcha 8M Santiago de Chile, 2020

 

El jueves 5 de marzo PinkNews, un importante medio LGBTIQ+ anglosajón, subió una ajustada publicación que recopilaba parte de las reacciones más razonadas que circularon, a través de twitter, acerca de una carta de rechazo a la inveterada columna-de-los-lunes que publicara la columnista Suzanne Moore en el The Guardian. A ella se sumaba la carta misma junto a la larga lista de firmantes que, como activista trans*, decidí traducir para difundir por medios hispanohablantes con el fin de sintonizar, desde el despertar y la masividad de la impronta del movimiento feminista en Chile, con el fenómeno de un debate sobre las políticas sexo-genéricas al interior de los feminismos y la lucha contra la desigualdad de las mujeres cis y las personas trans*.
Dicho en breve, la columna en cuestión tenía por objeto acentuar una posición feminista transexcluyente a solo días de las jornadas de la marcha internacional del 8M y de la huelga general feminista que desde hace meses fue gestionada laboriosa y territorialmente desde las bases por las Coordinadoras Feministas a lo largo del mundo. Lo que hace entender que la posición táctica de Moore es decididamente intencionada y supone una defensa irreflexiva del cisexismo y del tipo de racionalidad transfóbica que reproducen una y otra vez los feminismos fundados en argumentaciones biológico-esencialistas, debatidas de manera asidua y acalorada en las redes sociales, la sociedad civil y el mundo académico, especialmente desde la mirada crítica y las voluntades inmersas en los estudios de género y la teoría queer, tanto en Norteamérica, Europa y (de manera singularmente diferenciada) en nuestra región.
Una de las cuestiones que salta a la vista al pensar el asunto de la permisibilidad de la violencia cisexista promovida por algunos medios de comunicación no deja de ser la validación social en la producción de discursividades que, en el plano de la representación y de la incansable lucha por la reinvindicación de los derechos humanos, se lee como un gesto político-discursivo que des-representa la composición de cuerpos, vidas, voces y experiencias sexo-genéricas de personas y comunidades con un alto índice de vulnerabilidad social y económica.

Imágen de la Coorporación Amanda Jofré representante de Redlactrans Chile, Marcha 8M de Santiago, 2020. Fuente: @amandajofre.oficial (IG)

 

A propósito de ello, Nim Ralph, activista trans* y firmante de la carta de rechazo escribe:

«The Guardian sigue dándole espacio a estos pedazos de “pensamiento” amplificando así una subsección del movimiento feminista que quiere posicionar a las personas trans en contra de las mujeres cis (o cismujeres), como una otredad propia de una categoría subhumana.»

¿Qué es lo relevante en la lectura de le activista? Al menos dos cosas. Por un lado, que desenmarca el individualismo desde el que está planteada la columna de Moore en el contexto del periodismo profesional, para hacer emerger su condición de hecho social como acto de habla público en un entramado de relaciones de poder en el que el medio, sus redes y su ratio, suministran las condiciones de posibilidad para que ello tenga lugar. Es más, Moore parece no entender el peso del trasfondo ético en juego al iniciar su columna de este lunes describiendo su primera menstruación, sus molestias con la menopausia, una experiencia de violación y de aborto, como experiencias que dan fe de su identificación de género autopercibida como mujer cis. Más aún, la controversia pareciera estar dispuesta a un largo debate dado que en vez de disculparse o referirse de manera explícita a los efectos suscitados, la columnista no encuentra nada mejor que citar a J. Butler, J. Serrano y M. Foucault, únicamente para concluir en el vago identitarismo de una mujer con privilegios absolutamente capaz de justificarse en un: “lo siento, esa es mi experiencia”. Por otro lado, es relevante ya que suministra una entrada desde la esfera de la defensa de los derechos trans* a las interrogaciones y a los modos de socialización en torno al significado de «lo humano» como una categoría que no es indefectible, unívoca o autónoma en sí misma, sino que depende de formaciones discursivas que la (re)actualizan, (re)iteran, (re)codifican y (re)producen. Categoría que, en esta ocasión, arrastra y pone-en-acto el esquema de las lógicas de exclusión en base al género y sus identidades.

Ahora que si de acercamientos teóricos se trata, creo válido traer a colación lo siguiente: hace ya varias semanas fui parte del proceso de la formulación de preguntas, a varias manos, de una entrevista dirigida a la mismísima Judith Butler (quien estuvo en Santiago y Valparaíso en abril del año pasado) para el primer número de la revista Plaza Pública, dirigida por estudiantes del Ph. D. en Estudios Comparativos y Cultura de la Universidad de Georgetown. En sí, la experiencia fue sumamente enriquecedora ya que permitió abrir ideas y cuestionamientos colectivos en razón de las respuestas de una tremenda como lo es la autora de La fuerza de la no violencia. Puedo decir que algo que la singulariza es que se trata de una entrevista breve, llena de posicionamientos y perspectivas que encuentran su eje en el vínculo analítico entre violencia, feminismo y teoría queer, pensadas en y desde América Latina.

En ese contexto y en relación a las representaciones de la violencia de género, Butler dirá:

«El sentido de “libertad” o “derecho” a violar o matar es reproducido por un conjunto más amplio de estructuras sociales, legales y económicas. Por lo que debemos considerar la estructura de la familia, la indiferencia legal a los cargos por violación y el fracaso por parte de los gobiernos locales, nacionales e internacionales, para oponerse a la violencia sexual y al feminicidio a través de la educación, los servicios sociales y la defensa legal.»

De ahí la importancia de entender las dimensiones del rechazo que obtuvo por respuesta la columna de Moore. Ya que, ¿no es acaso ese querer-decir reaccionario frente a la tendencial inclinación de apoyo a la población trans* el síntoma de una maquinaria social, política y económica, mucho más compleja que sus argumentos, creencias y elucubraciones? Hoy en día, si bien es un tema que aún genera tensiones y cierto grado de polarización, es notorio que existe la abundante muestra de una mayor aceptación y reconocimiento de la articulación a conciencia entre ciertos feminismos y el activismo trans*: tal como lo demuestran lo demuestra la primera London Trans Pride y la campaña internacional Stop Trans Pathologization; los trabajos de organizaciones y colectividades en los protocolos de atención a pacientes trans* en sistemas de salud o el uso del lenguaje inclusivo en instituciones educativas; los programas de sensibilización en entidades públicas y la publicación de revistas culturales e informativas; la creación y problematización de los archivos por la memoria de les trans* y un largo etc. De modo tal que se hace evidente el tejido de una historia que habla del incardinamiento de una lucha mutua entre mujeres cis y transexuales, travestis y personas transgénero contra el machismo, la desigualdad, la transfóbia y la violencia de género.

Así lo hace ver, por ejemplo, una publicación de M. Carmen Cruz Martín en el medio español RTVE que rescata voces de organizaciones y activistas influyentes de la cultura trans* como lo es la de la activista transexual y diputada por la Asamblea de Madrid Carla Antonelli, quien apunta: «Tenemos las mismas razones de peso que cualquier otra mujer para reivindicar y luchar por la consecución de la plena igualdad.» Porque lo cierto es que lo contrario, esto es, tildar de “amenazante” la vocación ético-política por la igualdad de derechos de les trans* da cancha, tiro y lado, para que otr@s se formen la idea de que merecemos las penas del castigo, el odio, el sufrimiento y la corrección, echando bencina sobre las dificultades que significa sobrevivir en un mundo donde la extrema privatización y concentración de riquezas son un duo que se la pasa haciendo un uso táctico de los significantes y las prácticas de gobierno del régimen de sentido cisheteropatriarcal. Piensen, por ejemplo, en un fenómeno que está a la vuelta de la esquina y que se condice con la estratagema que vincula religión y política. A saber, la alianza (necropolítica) de los discursos de odio religiosos, predominantemente evangélicos, con la emergencia de gobiernos de extrema derecha en el continente. A este respecto no es algo menor que los informes de la CIDH e investigaciones varias apunten que éstos son una preocupación sumamente gravitante para el avance de los derechos humanos y, más aún, para la población LGBTIQ+ en particular, por la marcada aparición de agendas de desinformación, hostigamiento, persecución y censura que arremeten contra los programas de inclusión de establecimientos e instituciones educativas, redes sociales y medios masivos de comunicación.

 

Collage de imágenes del Bloque contra hegemónico en la Marcha 8M de Santiago, 2020. Fuente @piesdisidentes (IG)

 

Siguiendo a Butler allí subvierte el Uno de la relación Norte-Sur forjado en y gracias a la denegación-explotación-expropiación de su otr@, si ha llegado el momento de «invertir la mirada» y saberse situadas(es) en un Sur que ya no refleja los esquematismos e ideas del Norte, sino que se da a vivir en-el-despertar como vórtice de una descolonización global, es absolutamente necesario pensar, junto a ello, en el impacto geopolítico de los feminismos desde la experiencia crítica y seguir re-significando la diferencia sexual más allá de los binarismos y los hábitos culturales que forcluyen el acceso a la salud, la educación, la vivienda, el trabajo y la justicia, como componentes sustanciales a la hora de plantear el deseo de una vida digna de ser vivida para todo cuerpo generizado, más allá o más acá de la masculinidad hegemónica y la sexualidad restringida al dogma de la reproducción.

Desde la parada de una política cultural transinclusiva, esa es una de las conclusiones que me deja el ejercicio de traducción de la carta de rechazo, pues vuelve provocadoramente nítido cómo es que las cadenas de la interseccionalidad de los feminismos han devenido en un movimiento de múltiples derivas y de una resonancia interna absolutamente deslumbrante. Como podrán ver a continuación, la carta está firmada por artistas, parlamentarias, escritoras, periodistas (entre ell*s profesionales del mismo The Guardian) y activistas de renombre en el Reino Unido, y el mundo anglosajón en general. Su mensaje es claro e inescapable: les trans* y las identidades de género diverso no somos una amenaza, como tampoco somos la última chupada del mate de las siniestras técnicas del patriarcado dispuestas a seducir y debilitar la lucha por los derechos de las mujeres cisgénero.

 

   Débora Fernández

Coordinadora del equipo Género y Subjetividades Trans de CERES

 

Carta al The Guardian

Rechazamos el argumento expuesto en una carta de la columnista Suzanne Moore para el G2 (03/03/2020) en la que se argumenta que promover los derechos de las personas trans plantea una amenaza hacia las mujeres cisgénero. La British Social Attitudes Survey (2017) halló que la mayoría de la población británica se habría manifestado partidaria a apoyar a las personas transgénero. Siendo las mujeres quienes presentaron una inclinación mayor a la los hombres a estar en favor de los derechos trans. La columna de Moore no representa las opiniones de la población, así como no representa la visión de la mayoría de las mujeres.

Tanto personas trans como mujeres cisgénero son discriminadas a causa de su género. Esa es la razón por la que ambos grupos experimentan acoso en las calles, violencia sexual, abusos en el espacio doméstico y situación de pobreza en niveles muchísimo más altos que los cishombres. Las personas trans pasan por más dificultades en el acceso a la salud, altísimas tasas de suicidio, problemas de salud mental con mayor frecuencia [asociados a las mismas] y mayores probabilidades de ser víctima de crímenes de odio.

Nosotras nos mantenemos unidas en contra de ese abuso y desigualdad, como creyentes en los derechos humanos y la justicia es nuestro deber prestar ayuda a todas las comunidades marginalizadas mientras ell*s luchan por el respeto y la igualdad. Como feministas, creemos que es necesario seguir luchando por servicios en base al género y recursos específicos de manera conjunta.

Firmantes  

Phyll Opoku-Gyimah, founder of UK Black Pride 

Beth Ditto, musician

Carrie Lyell, editor-in-chief, DIVA magazine 

Zing Tsjeng, Vice UK executive editor 

Reni Eddo-Lodge, author 

Zarah Sultana, MP 

Nadia Whitome, MP 

Sian Berry, co-leader of the Green Party

Amelia Womack, deputy leader of the Green Party 

Christine Jardine MP, Liberal Democrat equalities spokesperson

Claire Hodgson, editor-in-chief at Cosmopolitan

Tai Shani, Turner Prize co-winner 2019 

Kate Allen, Director, Amnesty International UK

Martha Spurrier, director of Liberty

Alison Camps, co-chair of Pride in London 

Faiza Shaheen, director CLASS 

Rachel Watters, NUS Women’s Officer 

Nim Ralph, QTIPOC London cofounder and anti-oppression consultant 

Ash Sarkar, Novara Media 

Jo Grady, General Secretary of the UCU

Travis Alabanza, performer and writer 

Periodistas y personas que trabajan en mass media 

Amanda Holpuch, national correspondent at Guardian US 

Mona Chalabi, data editor at Guardian US

Hannah J Davies, editorial at The Guardian 

Simran Hans, writer and film critic at The Observer 

Nosheen Iqbal, reporter at The Observer

Emily Mackay, subeditor at The Guardian‘s Observer New Review 

Kathryn Bromwich, acting deputy editor at The Guardian‘s The Guide 

Laura Snapes, deputy music editor at The Guardian

Vic Parsons, gender and identities reporter at PinkNews

Lily Wakefield, news reporter at PinkNews

Emma Powys Maurice, news reporter at PinkNews

Amy Ashenden, senior production editor at PinkNews

Matilda Davies, brand partnerships manager at PinkNews

Scarlet Pestell, junior producer at PinkNews

Abi McIntosh, producer at PinkNews

Alex Goldsmith, junior producer at PinkNews

Ana Nanu, programme executive at PinkNews

Nina Lecourt, senior producer at PinkNews

Molly Tinneny, operations and events assistant at PinkNews

Sarah Watson, director of commerce at PinkNews

Georgina Baker, junior designer at PinkNews

Harriet Williamson, journalist

Jordan Erica Webber, writer and presenter

Charlie Brinkhurst-Cuff, head of editorial at gal-dem

Micha Frazer-Caroll, first person and opinions editor at gal-dem

Leah Cowen, political editor at gal-dem

Tara Joshi, music editor at gal-dem 

Mariel Richards, head of strategy and brand partnerships at gal-dem 

Anna Cafolla, deputy editor at Dazed digital 

Emily Wilson, editor of New Scientist 

Aimee Meade, deputy online comment editor at the i

Dawn Foster, staff writer at Jacobin 

Felicity Martin, editor of DummyMag 

Lola Okolosie, writer and teacher 

Sharan Dhaliwal, editor-in-chief of Burnt Roti Magazine

Mollie Goodfellow, writer 

Rosy Edwards, Metro

Paisley Gilmour, sex and relationships editor at Cosmopolitan

Moya Lothian-McLean, acting politics editor gal-dem 

Lauren O’Neill, Vice UK 

Elena Cresci, journalist 

Anna Gross, markets reporter at Financial Times 

Alix Fox, writer, broadcaster and sex educator 

Eve Hartley, journalist and filmmaker

Emma Garland, features editor at Vice UK

Catriona Innes, features director at Cosmopolitan 

Rhalou Allerhand, editor at Netdoctor 

Maya Goodfellow, author and writer 

Josie Long, comedian 

Ellie Mae O’Hagan, journalist 

Aimee Cliff, journalist

Ellen E Jones, journalist

Josie Sparrow, editor at New Socialist 

Hayley Minn, celebrity features editor for TI Media 

Elle Hunt, journalist 

Nicola Bitton, freelance broadcast TV editor 

Stephanie Soh, journalist and editor

Juliet Jacques, writer, filmmaker and former Guardian contributor 

Jasmine Andersson, staff writer at the i

Jess Austin, deputy communities editor at Metro 

Ione Gamble, founding editor-in-chief of Polyester 

Sophie Hemery, journalist and feminist activist 

Nabeelah Shabbir, journalist 

Erica Buist, journalist and author 

Caitlin Benedict, presenter 

Freya Watson, producer and director 

Rose Stokes, freelance journalist 

Alice Caldwell-Kelly, podcaster 

Teju Adeleye, journalist 

Sadhbh O’Sullivan, writer at Refinery29

Hannah Ewens, journalist at Vice

Figuras políticas 

Shaista Aziz, councillor and equalities campaigner 

Sue Lukes, Labour councillor for Highbury East

Linda Woodings, councillor for Nottingham City Council 

Osh Gantly, councillor for Highbury East 

Anwen Muston, councillor

Organizaciones de cismujeres y colectivos LGBT

Pari Dhillon, UK Black Pride director 

Leila Zadeh, UK Lesbian and Gay Immigration Group 

Naima Khan, programmes manager at Inclusive Mosque Initiative

Halima Gosai Hussain, programmes manager at Inclusive Mosque Initiative 

Hareem Ghani, member of the Khidr Collective and former NUS Women’s Officer

Lisa Power, lesbian feminist activist 

Laura Hurley, programme advisor at Safe Abortion Action Fund

Anne McVicker, director at Women’s Resource and Development Agency 

Rachel Powell, women’s sector lobbyist at Women’s Resource and Development Agency 

Elaine Crory, good relations worker at Women’s Resource and Development Agency

Naomi Connor and Emma Campbell, co-convenors on behalf of Alliance for Choice Belfast

Alexa Moore, director of TransgenderNI 

Lucia Blayke, director of London Trans+ Pride

Ashley Stephen, founder of Disabled Survivors Unite 

Guppi Bola, co-founder of Working on our Power

Calu Lema, founder of Queer Newham 

Hera Hussain, founder of CHAYN 

Jane Brown, North London Sisters Uncut

Ugla Stefanía Kristjönudóttir Jónsdóttir, co-director of My Genderation

Fox Fisher, co-director of My Genderation

Cara English, head of public engagement at Gendered Intelligence  

Miss Sahhara, content producer at TransValid

Tabitha Benjamin, Butch Please  

Campaigners, activistas y representantes de grupos de la sociedad civil 

Clotilde Heinrich, ACRAN, feminist collective of the ENS Paris, who took part in the Césars action against Roman Polanski

Deborah Gold, chief executive of NAT (National AIDS Trust)

Silvia Petretti, CEO of Positively UK

Kristina Johansson, managing director of Solberga Foundation 

Fran Boait, executive director of Positive Money 

Nathalie McDermott, founder of On Road Media

Kerry Moscogiuri, director of supporter campaigning and communications of Amnesty International UK 

Rachel Diamond-Hunter, head of campaigns of 38 Degrees 

Alice Bell, author and campaigner 

Minnie Rahman, joint council for the Welfare of Immigrants

Zoe Gardner, joint council for the Welfare of Immigrants

Sophie Neuburg, executive director of MedAct

Zrinka Bralo, migrants’ rights campaigner 

Yva Alexandrova, migrant rights activist

Melissa Céspedes del Sur, The Edge Fund

Lucy Mason, co-director of Tripod: Training for Creative Social Action

Eleanor Lisney, co-founder of Sisters of Frida

Hannah Martin, co-founder of Green New Deal UK

Bryony Nicholson, community manager of Centre for Entrepreneurs

Minda Burgos-Lukes, social justice and change consultant

Escritor*s y artistas

Emma Frankland, artist 

Emily Reynolds, author 

Bethany Rutter, author 

Nathalie Olah, author and writer 

Amrou Al-Kadhi, author and performer 

Rudy Loewe, artist 

Chiron Stamp, artist 

Jeanie Finlay, filmmaker 

Brydie Lee-Kennedy, BAFTA-nominated TV writer 

Kajal Odedra, author and activist 

Sophie Jung, artist 

Rachael House, artist and gallery director 

Chardine Taylor-Stone, writer, activist and educator

Amelia Abraham, author and journalist 

Christine Berry, author 

Ilona sagar, filmmaker and artist 

Del LaGrace Volcano, artist, activist and educator

Rachel Weston, artist

Académicos

Dr Arabella Stanger, University of Sussex 

Dr Julia Downes, lecturer in criminology at The Open University 

Marika Rose, senior lecturer in the department of theology, religion and philosophy at the University of Winchester 

Leanne Taylor, lecturer in social work and lecturer in mental health law 

Dr Melanie Richter-Montpetit, University of Sussex 

Cleo Madeleine, doctoral researcher and trans-rights activist at UEA 

Dr Tamara Tomic-Vajagic, University of Roehampton 

Professor Emejulu Akwugo, University of Warwick 

Violeta Ligraien Yañez, gender, migration and social justice at Lund University, Sweden 

Professor Vanita Sundaram 

Dr Jennifer Fraser, university director of student partnership at University of Westminster

Dr Clare Tebbutt, assistant professor in gender and women’s studies at Trinity College Dublin 

Dr Kat Gupta, lecturer in English language and linguistics at University of Roehampton

Heather McKnight, University of Sussex 

Dr Annie Goh, artist and academic

Moss Anna G Ramberg, doctoral tutor and researcher in lawat University of Sussex 

Dr Marie Thompson 

Natalia Cecire, senior lecturer at University of Sussex 

Koshka Duff, assistant professor of philosophy at University of Nottingham 

Tanya Serisier, senior lecturer in criminology at Birkbeck College 

Dr Elizabeth Reed, academic and feminist 

Rachel O’Connell, lecturerat University of Sussex 

Dr Anne-Marie Angelo, senior lecturer in history, school of history, art history, and philosophy at University of Sussex

Dr Naaz Rashid, lecturer in media and cultural studies at University of Sussex 

Dr Stephanie Davis, academic and black feminist at University of Brighton

Dr Tanya Kant, lecturer in media and cultural studies at University of Sussex 

Natalie Fenton, professor of media and communications at Goldsmiths University of London

Dr Amy De’Ath, lecturer in contemporary literature and culture at King’s College London 

Dr Grietje Baars, senior lecturer at The City Law School University of London 

Professor Sally Hines, University of Sheffield 

CN Lester, author, performer and feminist academic

Nadine El-Enany, senior lecturer in law at Birkbeck College 

Dr Humaira Saeed

Ochi Reyes, lecturer at Westminster School of Arts 

Sarah Lamble, reader in criminology at Birkbeck

Otr*s

Charlotte Bayes, business owner 

Sarah Woolley, writer and charity fundraiser 

Dr Michal Nachmany, Grantham Research Institute, LSE

Holly Falconer, photographer 

Jessica Glass, European finance director, Pembroke Real Estate 

Sherry Elbe, artist management 

Gillian Weaver 

Roanne Bardsley, screenwriter 

Clare Reddington, CEO at Watershed

Lola Oduba-Vine, chef and food stylist professional  

Rosie Fletcher 

Robyn Elton, senior account manager at CYOA Media

 

Referencias:

  • PinkNews, «Hundreds of feminists write to The Guardian rejecting argument that trans rights threaten women», https://bit.ly/2TDVwSQ
  • The Guardian, «I wish everyone raw strength, however they identify», https://bit.ly/39KxLhF
  • Plaza Pública, Literature Magazine, «Entrevista a Judith Butler»,  https://bit.ly/2vMwMyM
  • Rtve, «Las mujeres trans estamos en la misma lucha que cualquier otra mujer», https://bit.ly/3cPESHu
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